Antes de empezar, daros las gracias a todos por haber leído mis entradas y haber conseguido que en tan solo 25 días haya conseguido 1000 visitas; además de eso, agradeceros porque gracias a vosotros he aprendido mucho día a día haciendo este blog y si no hubiera tenido estas visitas no habría continuado con él, por eso hoy por vosotros, por ti, escribo este post ( ¡siendo sábado! ) y os prometo que me entregaré a fondo, pues hoy no es sobre ninguna noticia, simplemente un texto mío.
No sé si son grandes lectores, da igual lo que lean, ya pueden ser libros,periódicos,etc. Pero si no lo son estoy casi seguro de que esto se debe a que nunca han leído algo que le haya gustado de verdad. Y eso intento hoy,expresar lo que siente un lector que encuentra un libro del que gusta, el cual no lee sino disfruta y vive sumergiéndose en otro mundo en que todo es posible y en el que puedes vivir increíbles aventuras; pues si son lectores ya se habrán dado cuenta de cuando se lee un libro y te gusta de verdad hay un momento en el que dejas de leer el libro y empiezas a vivirlo. Pues yo no leo letras y no me doy cuenta de que estoy mirando un montón de páginas, eso sería aburrido, yo vivo lo que cuenta el libro, sueño despierto.
Imagínense que hay un niño que no sabe lo que es un libro ni sabe leer, y este niño observa como un hombre sujeta este objeto (libro) entre las manos y se queda mirándolo durante horas y horas dejándonos saber que está vivo porque de vez en cuando pasa una página.
El niño confuso piensa que este hombre está loco o que intenta esconderse o algo; lo que el niño no sabe es que ese hombre no se encuentra en este mundo, y sus ojos no ven un montón de páginas sino lo siguiente:
Un sombrío bosque de abetos se cernía amenazador sobre los márgenes del río helado.No hacía mucho que el viento había despojado a los árboles de su manto blanco, y éstos parecían arrimarse mutuamente bajo la agonizante luz del crepúsculo,negros como un mal presagio.Un vasto silencio reinaba sobre la tierra.La misma tierra era una desolación pura, sin vida ni movimiento,tan fría y desnuda que su espíritu no era siquiera el espíritu de la tristeza.Se insinuaba una especie de risa más terrible que cualquier tristeza: una risa amarga como la sonrisa de la Esfinge,una risa fría como la escarcha y que participaba de una siniestra infalibilidad.Era la magistral sabiduría de la eternidad que se reía de la futilidad y los inútiles esfuerzos de la vida. Era la naturaleza salvaje, el helado corazón de las tierras salvajes del Norte.
Jack London, Colmillo blanco
¿Lo ven? La magia sí existe, ninguno de vosotros ha dejado su sitio, pero se han transportado a otro lugar.Esa es la libertad que nos da los libros, si a mi me apetece escalar ahora mismo puedo coger un libro que vaya sobre la escalada, pero a lo mejor me apetece pasar miedo, pues cojo un libro de miedo, que por cierto dan mucho más miedo que las pelis, pues todo pasa mucho más lento, y se pasaría con simplemente cerrar el libro pero estamos enganchados y ni se nos pasa por el cerebro cerrarlo.
Y con esto acabo este post que va dedicado a vosotros, tenemos un problema muy gordo, y es que pensamos que la magia solo la hacen los magos y que la vida solo pueden crearla los científicos; entonces Jack London (o cualquier otro autor),¿ es un mago, un científico, o un escritor?
Mitchell Martínez Woolhouse.
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